My Sanford Chart allows you secure online access to your personal health information and your child's health information. It's available anywhere you have internet access. There is no cost to you and registering is quick and simple.

Sign Up for My Sanford Chart
¿Por qué pica la varicela?

(What Makes Chickenpox Itch?)

Parece como si tuvieras fiebre. O tal vez un catarro. Pero, cuando te miras al espejo y ves granos, no hace falta que te rompas más la mollera: ¡es varicela!

Y, desde luego, ¡la varicela pica! Aquí tienes el porqué: después de que te salgan granos rojos por todo el cuerpo, se te llenarán de un líquido transparente. Esas ampollas llenas de líquido se denominan vesículas.

Las vesículas liberan sustancias químicas en el interior de la piel que estimulan las terminaciones de los nervios encargados de percibir el picor. La buena noticia es que, cuando una persona tiene varicela, es normal que tenga picores. El picor es una señal de que su cuerpo está haciendo su trabajo defendiéndose.

Los nervios de las capas más superficiales de la piel le indican al cerebro cuando pica algo. Son el mismo tipo de nervios que reaccionan cuando te pica un mosquito. Cuando algo estimula a estos nervios, ellos envían un mensaje al cerebro: "¡Tienes algo en la piel! ¡Líbrate de ello!" El cerebro, a su vez, envía un mensaje a la mano que dice: "¡Ráscate!"

Estos nervios no son los mismos que transmiten al cerebro la información sobre el dolor, pero se parecen bastante. Los nervios del dolor envían al cerebro señales más fuertes que los nervios del picor. Cuando te rascas porque te pica la piel, en realidad, te haces un poco de daño. Cuando te rascas, el dolor elimina temporalmente la sensación de picor. Pero una vez desaparece el dolor, vuelve el picor.

Tal te parezca que el picor no va a desaparecer nunca, pero la buena noticia es que, transcurridos de 3 a 4 días, empezarás a encontrarte mejor. Al cabo de entre una semana y 10 días las vesículas se habrán convertido en costras y no te volverán a picar tanto nunca más.

Mientras tanto, haz lo posible por no rascarte. Al rascarte podrías dispersar gérmenes por la piel, los cuales podrían provocarte alguna infección. Córtate bien las uñas para que no puedas hacerte heridas en la piel al rascarte. También deberás lavarte a menudo las manos. Mantente ocupado y así no tendrás tantas ganas de rascarte. Aprovecha para descansar, leer un poco, jugar a juegos de mesa o ver una película.

Si te lo recomienda el médico, tu madre o tu padre te ayudarán a ponerte una pomada o loción para disminuir el picor. Es posible que el médico también te mande alguna medicina en forma de comprimidos o jarabe para que tengas menos picores. Estos medicamentos son especialmente útiles cuando uno no puede conciliar el sueño por culpa del picor.

Si tienes picores, hay otra cosa que puedes probar - la avena. Y... ¿a qué no lo adivinas? No se trata de comértela, ¡sino de bañarte en ella! Bueno, no exactamente, no tendrás que meterte en una taza llena de avena caliente y pegajosa, pero tu madre o tu padre puede añadir un poco de avena o un gel de baño de avena en el agua cuando te prepare un baño. A partir de ahora, ¡La avena ya no será sólo para el desayuno!

Revisado y actualizado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de la revisión: julio de 2010

Kids Health

Note: All information is for educational purposes only. For specific medical advice, diagnoses, and treatment, consult your doctor.

© 1995-2014 The Nemours Foundation/KidsHealth. All rights reserved.