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Ludopatía

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(Gambling Addiction)

Cody sabía que a su tío le encantaba el juego. A veces iba a las carreras de caballos después del trabajo o al casino los fines de semana. A Cody le parecía muy emocionante y una forma fácil de hacer dinero. De modo que cuando un amigo le habló sobre un sitio de Internet donde se podía ganar dinero jugando al póquer, Cody lo consultó. Era de lo más divertido. El único problema era que también se podía perder dinero, y Cody lo perdió.

Jugar con dinero o apostar puede parecer algo fascinante y es normal plantárselo. Pero ¿es realmente una forma fácil y rápida de ganar dinero? ¿O es algo demasiado bueno para ser cierto?

Como todos sabemos por experiencia, no todo con lo que nos topamos en la vida resulta ser una buena idea. Entonces, ¿qué ocurre con el juego y las apuestas?

¿En qué consiste apostar?

LudopatiaApostar significa participar en cualquier actividad o juego donde arriesgas dinero o un objeto valioso (como un iPod o un videojuego) a fin de ganar dinero u otros artículos.

En gran medida, en el hecho de apostar interviene la suerte, aunque algunos juegos también implican destrezas o habilidades. Algunos juegos de azar (como la lotería, las máquinas tragaperras o el bingo) solo dependen de la suerte, y ningún tipo de conocimiento ni de práctica puede ayudar a ganar. Otros tipos de juego (como las quinielas o los dardos) requieren habilidad. De modo que dominar el juego, por medio de la práctica, puede influir sobre los resultados.

Los juegos de cartas (como el póquer) dependen en gran parte de la suerte, pero también interviene la destreza o habilidad del participante. En los juegos de cartas esa habilidad consiste en saber qué hacer con las cartas que te han repartido. Cuanto más sepa jugar una persona, más aumentarán sus probabilidades de ganar. Pero el hecho de ganar nunca está garantizado, porque hay una parte del juego donde interviene la suerte: el jugador no tiene ningún control sobre las cartas que recibe. Hasta al mejor jugador le pueden repartir una mala mano.

Podría parecer que el hecho de jugar con dinero es un pasatiempo inofensivo, después de todo, 48 estados de EE.UU. tienen alguno de estos juegos legalizado. Pero jugar con dinero puede convertirse con facilidad en un problema que afecta no solo a la persona sino también a la familia y los amigos de esa persona. En algunas personas, el juego se puede convertir en una grave adicción, como las drogodependencias, el alcoholismo y la adicción al tabaco, en cuyo caso recibe el nombre de ludopatía.

¿Por qué participa la gente en este tipo de juegos?

Podría parecer que la razón más evidente es ganar dinero. Pero eso solo es parte de la historia. Para muchos jugadores, es tanto la excitación y la diversión que acompaña al juego —el "subidón" de ganar (o de pensar en jugar)— como el hecho de ganar dinero.

A veces la gente empieza a jugar con dinero porque sus amigos lo hacen o porque tienen un pariente en la familia a quien le va el juego. De hecho, el principal factor de riesgo para que los adolescentes tengan problemas con el juego es la influencia de amigos y familiares.

Algunas personas empiezan a jugar con dinero sencillamente porque están solas y/o aburridas. Algunos adolescentes que desarrollan problemas con el juego dicen que juegan como una forma de huir de los problemas que tienen en casa. El problema consiste en que se puede empezar a jugar con dinero como una distracción coyuntural. Pero, puesto que el juego activa la parte del cerebro que trabaja con el riesgo y la recompensa, la gente puede acabar volviéndose adicta.

Por eso conviene que te formules algunas preguntas sobre el juego, por ejemplo:

  • "¿Me conviene realmente?"
  • "Aunque sea divertido, ¿me compensa invertir mi tiempo en el juego?"
  • "¿Qué riesgos implica?"

Ludopatía

Algunas personas tienen más probabilidades que otras de convertirse en ludópatas. Quienes tienen problemas para controlar sus impulsos, como las personas afectadas por el TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad), tienen mayor riesgo de desarrollar una adicción de este tipo. Y también aquellas personas cuyas personalidades los hace disfruta asumiendo riesgo.

Por supuesto, esto no significa que las personas que cumplan estos requisitos automáticamente desarrollarán una adicción al juego. La mayoría no lo hará. Pero tienen más probabilidades de "engancharse" al juego. Por eso necesitan adoptar precauciones adicionales y ser conscientes de los riesgos implicados si deciden probar este tipo de juegos.

Problemas relacionados con la ludopatía

En primer lugar y por encima de todo, jugar demasiado puede costarte mucho dinero. Los jugadores pueden tener "golpes de suerte" de tanto en tanto donde ganan mucho dinero. Pero las probabilidades están siempre en su contra y suelen acabar arruinados (¡así es como los casinos obtienen beneficios, ya que no podrían hacer negocio si sus clientes no dejaran de ganar dinero!).

Las personas afectadas por ludopatías graves se puede gastar cuanto tienen e incluso acabar robando dinero para seguir jugando.

El juego puede hacer que la gente pierda todo el interés en otras actividades. Cuando una persona deja de asistir a su centro de estudios o falta al trabajo para jugar, esta adicción repercute sobre sus probabilidades de tener un buen trabajo o carrera profesional. Esta adicción también puede afectar a la personalidad, provocando cambios de humor y problemas en la vida social y las relaciones personales del que la sufre.

A medida que el juego va dominando la vida de una persona, esta puede dejar de lado a sus amigos y seres queridos, apareciendo roces y sentimientos negativos en la convivencia familiar.

La ludopatía puede incluso repercutir sobre la salud de la persona, pudiendo provocar problemas de sueño, ansiedad, estrés, depresión, ira inexplicable, ideas e intentos de suicidio.

Asimismo, puesto que jugar con dinero casi siempre está prohibido legalmente para los menores y puesto que los jugadores pueden incurrir en delitos para poder pagar su adicción, los adolescentes ludópatas pueden implicarse en problemas graves con la ley.

¿Qué signos indican la existencia de un problema con el juego?

Los problemas con el juego pueden ser difíciles de detectar. A diferencia de lo que ocurre con otras adicciones, por lo general, no suelen haber muchas señales de alarma de carácter físico. Puede haber algunos signos reveladores, como el cansancio o la irritabilidad, problemas económicos, actos delictivos o malas notas. Pero la mayor parte del tiempo, las personas que tiene problemas con el juego no presentan síntomas evidentes.

Como en muchas adicciones, la familia y los amigos suelen ser los que detectan el problema antes. Y la persona que tiene el problema es posible que considere que no lo tiene.

Si sospechas que tú mismo, un amigo o un pariente puede tener un problema con el juego, formúlate (o formúlale) unas cuantas preguntas sobre el juego. El hecho de responder "sí" a cualquiera de las siguientes preguntas puede indicar un riesgo de ludopatía:

  • ¿Piensas cada vez más en el juego (o constantemente) y te encuentras a menudo pensando en la próxima vez que vas a jugar?
  • ¿Tienes un nuevo círculo de amistades que solo incluye gente que conoces a través del juego?
  • ¿Te parece que dedicas más tiempo a jugar que a ninguna otra cosa?
  • ¿El hecho de jugar te ha provocado problemas en tu centro de estudios, como sacar peores notas, faltar o llegar tarde a clase?
  • ¿Te has gastado alguna vez el dinero de la comida o del billete del autobús para jugar?
  • ¿Has "cogido" dinero de alguien sin que él lo supiera para pagar tus apuestas?
  • ¿Has mentido alguna vez a un amigo o pariente sobre tus hábitos de juego o necesitas mantener en secreto esas actividades?
  • ¿Has robado dinero alguna vez o hurtado algo de una tienda para sufragar tus apuestas?
  • ¿Has cometido (o pensado en cometer) otro acto delictivo para conseguir dinero para jugar?
  • ¿Juegas durante más tiempo del que habías pensado o juegas cada vez durante más y más tiempo?
  • ¿Cuando juegas, te gastas más dinero del que pretendías o te has gastado alguna vez todo el dinero que llevabas encima?
  • ¿Has jugado alguna vez por puro aburrimiento o como una forma de huir de tus problemas?
  • ¿Has tenido que pedir ayuda alguna vez por tus problemas con el juego o has intentado romper con este hábito sin conseguirlo?
  • Cuando tienes un golpe se suerte y ganas mucho dinero, ¿sientes la necesidad de volver jugar inmediatamente después?
  • Cuando tienes una mala racha y pierdes mucho dinero, ¿sientes la necesidad de volver a jugar inmediatamente después para compensar las pérdidas?
  • ¿El juego te ha hecho pensar alguna vez en el suicidio o intentar suicidarte?
  • ¿El juego te ha provocado problemas en casa o ha repercutido sobre las relaciones con tus amigos y/o familiares?

Si te has formulado a ti mismo estas preguntas sobre el juego (o se las has formulado a otra persona) y has obtenido más de unos pocos síes, lo próximo que deberías hacer es buscar ayuda.

Cómo obtener ayuda

Si crees que tienes un problema con el juego, habla sobre él con un miembro de tu familia, un consejero escolar u otra persona en quien confíes. Si consideras que un amigo o pariente está desarrollando una dependencia al juego, habla con un consejero escolar, uno de tus padres u otro adulto de confianza.

La distracción puede funcionar bien para romper con el hábito del juego, siempre y cuando este último no esté firmemente establecido. Intenta buscar una afición nueva o una actividad mejor en que ocupar el tiempo. El hecho de tener otra cosa que hacer para alejar tu mente del juego puede ayudarte mucho a dejarlo. De todos modos, sé realista. Si este enfoque no surte efecto, el próximo paso debería consistir en hablar con un consejero o llamar a un teléfono de atención permanente.

En la mayoría de estados de EE.UU. hay teléfonos de ayuda para problemas relacionados con el juego, muchos son de atención permanente y coste gratuito, y también existen numerosos grupos de apoyo por Internet. Estos grupos también ofrecen consejos a las personas que están intentando ayudar a amigos y familiares con ludopatía.

Los programas de recuperación que incluyen la terapia grupal y sesiones de tratamiento individuales han ayudado a muchas personas a superar la ludopatía. Hablar con personas que han atravesado la misma experiencia puede aportar apoyo e ideas para superar el problema.

Distintos estilos de tratamiento funcionan mejor con distintas personas, de modo que a veces hacen falta unos cuantos intentos para averiguar qué es lo que funciona mejor en cada caso. Asegúrate de seguir intentándolo aunque la primea opción no te funcione.

El hábito de jugar no es nada fácil de romper. Pude parecer que el hecho de dejarlo debería resultar fácil pero, como con cualquier hábito asentado, puede ser muy difícil dejarlo sin ayuda. Los orientadores y terapeutas se han formado para ayudar a la gente a descubrir los puntos fuertes que le permitirán superar sus problemas.

Revisado por: Carl Robertson
Fecha de revisión: marzo de 2011

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