Consejos de seguridad: baloncesto

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Desde las canchas asfaltadas de Harlem hasta los gimnasios de las escuelas secundarias de Indiana, el baloncesto es un modo de vida para millones de adolescentes estadounidenses. Los varones quieren ser el próximo LeBron o Shaq. Las niñas desean ser las próximas ingresantes de mayor potencial a la Universidad de Connecticut o Tennessee. Sin embargo, esto significa más que sólo fama y fortuna. Todos ellos juegan porque aman el baloncesto.

El baloncesto puede ser divertido y un excelente ejercicio físico; sin embargo, también es un deporte de contacto, y a menudo se producen lesiones. Además, dado que los jugadores de baloncesto juegan durante todo el año, bajo techo y al aire libre, muchos tienen lesiones por esfuerzos repetitivos (RSI, por sus siglas en inglés), por ejemplo, tendinitis.

A modo de ayuda para que te asegures de que estás haciendo todo lo posible para no correr riegos en la cancha de baloncesto, sigue estos consejos de seguridad.

¿Por qué es importante la seguridad en el baloncesto?

Todos los años, los médicos y los hospitales tratan casi medio millón de lesiones que se producen en el baloncesto. Afortunadamente, muy pocas ponen en riesgo la vida. No obstante, algunas lesiones (como las fracturas óseas, las conmociones cerebrales y las rupturas de ligamentos) pueden ser bastante graves. Y, aunque jugar dolorido puede parecer una actitud noble, puede ser la causa de problemas musculares y articulares graves con el paso del tiempo.

Los esguinces de tobillos son las lesiones más frecuentes en el baloncesto, pero también son muy comunes las dislocaciones y fracturas de dedos, los moretones, las hemorragias o fracturas nasales y las hincadas de dedos en los ojos. En el juego al aire libre, las escoriaciones (en particular en las palmas de las manos y los dedos) siempre son un riesgo.

En el baloncesto bajo techo, son peligrosas las paredes y las tribunas y, en cada partido, los jugadores están expuestos a chocarlas cuando van en busca de balones sueltos o rebotes.

Pautas de preparación

Si hay dos personas, un balón y un aro de baloncesto, tienes casi todo lo que necesitas para un partido de baloncesto. Sin embargo, esto no significa que no tengas que prestar atención a lo que usas, especialmente en los pies.

Antes de entrar a la cancha, usa siempre lo siguiente para estar protegido:

  • Zapatillas deportivas para baloncesto. El calzado adecuado puede ser sumamente útil para reducir las lesiones en los tobillos, los pies y las piernas. Para una mayor protección a nivel de los tobillos, algunos jugadores prefieren jugar con zapatillas deportivas de caña alta, aunque bastarán los modelos de caña baja. Todas las zapatillas deportivas para baloncesto deben tener una suela resistente y antideslizante, ser del número adecuado y estar bien atadas en todo momento mientras dure el partido. Jamás juegues baloncesto con calzado deportivo sin punteras, zuecos o tacos altos (suena ridículo, pero ha ocurrido).
  • Suspensores para hacer deportes. Si eres varón, no tienes que usar una cubierta de protección, a menos que la liga en la que juegas lo exija o tú así lo quieras; sin embargo, será beneficioso tener un buen suspensor para hacer deportes cuando estés corriendo en la cancha o disputando un balón debajo del aro. Las niñas deben considerar la posibilidad de usar buenos sujetadores deportivos; muchos jugadores de ambos sexos usan pantaloncillos deportivos ajustados debajo del equipo de baloncesto.
  • Protector bucal. Algunas ligas juveniles pueden exigir que los jugadores usen un protector bucal. Si tu liga no lo hace, debes considerar seriamente la posibilidad de usar uno de todos modos, a fin de evitar los dientes rotos y las lesiones en la boca.
  • Otros accesorios. Los jugadores que usan lentes, y muchos que usan lentes de contacto, necesitarán gafas protectoras hechas de plástico inastillable. Para los jugadores con lesiones previas, pueden ser muy útiles las rodilleras, tobilleras o muñequeras ajustables que les protejan las articulaciones durante el juego.

Dónde jugar

Puesto que un equipo de baloncesto puede estar formado por dos a 10 jugadores, el deporte se puede practicar en espacios pequeños con la misma facilidad que en estadios gigantes. Entradas para automóviles, patios de juegos, gimnasios y corrales son todas canchas potenciales que le ofrecen a los jugadores de baloncesto una variedad de superficies siempre diferentes.

Independientemente del lugar donde elijas jugar, siempre debes revisar la cancha antes de comenzar y asegurarte de que no haya ningún material de residuo, especialmente vidrios rotos y grava suelta. En la superficie de la cancha no deben haber grietas, hoyos ni imperfecciones que podrían ocasionar esguinces o torceduras de tobillos.

Si vas a jugar al aire libre por la noche, asegúrate de que la cancha esté bien iluminada y en un lugar seguro. En las canchas bajo techo, debe haber una gran distancia entre los bordes y las paredes, las tribunas y otros obstáculos. Las bases de las cestas y las paredes cercanas deben estar bien acolchadas y correctamente protegidas. El resto de los artículos, por ejemplo, balones, bolsos de gimnasia y otros accesorios se deben guardar donde no molesten a los jugadores que van en busca de balones sueltos.

Antes del partido

Al igual que sucede con muchos deportes, para jugar baloncesto, hay que correr, saltar y hacer otros movimientos atléticos. Estar en buena forma todo el año no sólo te permitirá un mejor desempeño, sino que te ayudará a reducir el riesgo de sufrir lesiones y a mejorar tu resistencia, para que puedas jugar con más intensidad durante períodos de tiempo más largos. Haz mucho ejercicio físico antes de que comience la temporada y siempre trata de comer una dieta saludable.

Realiza ejercicios de calentamiento y elgongación antes de empezar a jugar. Esto no significa simplemente hacer algunos tiros al aro o hacer regates con ambas manos. Debes dar algunos saltos y correr en el lugar durante unos pocos minutos y, luego, realizar una buena sesión de ejercicios de elgongación mientras prestas especial atención a los tobillos, las muñecas, las pantorrillas y los isquiotibiales. También es aconsejable estirar después de un partido.

Realiza tiros al aro, regates, ganchos y corre por la cancha antes de intentar hacer estos mismos movimientos en un partido. Saber cómo hacer aquello que deseas realizar permitirá que tus movimientos sean más cómodos y menos proclives a las lesiones. Y, naturalmente, conoce las reglas y sabe cómo jugar de modo seguro antes de competir contra otros jugadores.

Durante el partido

Cuando el balón se pone en juego, las cosas pueden suceder rápidamente en la cancha. Tienes que saber dónde están tus compañeros de equipo y los contrarios en todo momento. Esto te ayudará a evitar choques que pueden ser dolorosos.

Cometer faltas contra otros jugadores no sólo perjudicará a tu equipo y quizás te mande al banquillo: también es un modo muy fácil de lesionarse. Juega de acuerdo con las reglas, sin empujones, zancadillas ni cogidas, y siempre obedece a los árbitros. Jamás cometas una falta deliberada ni intencional contra otro jugador.

Si te cansas durante el partido, pide que te saquen por un rato para recuperar el aliento y no olvides mantenerte bien hidratado. El golpe de calor y la deshidratación son riesgos ciertos, en especial en las canchas al aire libre donde pega el sol.

Si tienes dolores articulares o musculares, deja de jugar inmediatamente. No vuelvas a jugar hasta que el dolor desaparezca o te autorice un médico capacitado.

Por último, todo el tiempo debes saber dónde está el balón. Esto puede parece una obviedad; sin embargo, muchos jugadores se lesionan a raíz de golpes por el balón cuando no están mirando. Los balones de baloncesto tienen la dureza suficiente como para fracturar una nariz o un dedo con gran facilidad.

Jugar en exceso

Con los programas veraniegos de AAU, las ligas escolares y de las iglesias, las ligas regionales, los campamentos y las ligas avanzadas entre los cuales elegir, muchos niños y niñas se pasan todo el año jugando baloncesto. Esto puede conllevar más que sólo el agotamiento. Las tendinitis en las áreas de las muñecas, las rodillas y los tobillos pueden ser muy dolorosas y debilitantes si no se tratan.

Siempre informa a un entrenador o un padre si tienes algún dolor articular o muscular, y jamás ignores los tirones, las contracturas o los malestares que sientas mientras estás jugando. Prolongar las lesiones relacionadas con los esfuerzos sólo dificulta la recuperación a largo plazo.

Si estás preocupado porque estás jugando baloncesto en exceso, trabaja con tus padres y entrenadores para tratar de reducir el cronograma.

Otras cosas para recordar

  • Si sucede en la cancha y es grave, busca un árbitro. Es probable que no necesites la supervisión de un adulto cuando los partidos son uno a uno o dos contra dos en la entrada para automóviles o el patio de juegos de tu casa, pero, cuando son en una cancha completa, cinco contra cinco, la historia es diferente. Asegúrate de contar con la presencia de un adulto responsable, ya sea un entrenador, un padre o un árbitro para este tipo de partidos.
  • Cerciórate de que, en las canchas donde juegas, haya a mano suministros para primeros auxilios y alguien que sepa cómo usarlos.
  • No mastiques goma de mascar, mondadientes ni ningún otro objeto mientras estés jugando baloncesto, ya que podrían conllevar un riesgo de ahogo.
  • Jamás pelees con otros jugadores ni con tus compañeros de equipo. Esto no sólo te dejará fuera de un partido oficial de baloncesto, sino que también aumentará las probabilidades de que te lesiones, sin mencionar la vergüenza.

Por último, sal a la cancha y diviértete mientras desarrollas tus habilidades y llevas a tu equipo a la victoria. Con algo de previsión y un poco de sentido común y cortesía, puedes cuidar la seguridad y evitar las lesiones en el partido. Antes de que puedas darte cuenta, estarás marcando puntos cuando suene el timbre para ganar la fase final o el campeonato de la NBA.

Revisado por: Alfred Atanda Jr., MD
Fecha de la revisión: marzo de 2010

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