Guía de nutrición para sus hijos pequeños

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(Nutrition Guide for Toddlers)

La nutrición a través de la variedad

Los bebés crecen a la velocidad de un rayo: unas 3 pulgadas (7,6 cm) más o menos cada 3 meses. A la edad en la que suelen empezar a andar, los niños, en comparación con los bebés, crecen mucho más despacio: sólo de 3 a 5 pulgadas (7,6 a 12,7 cm) al año.

A pesar de que el crecimiento se hace más lento, la nutrición sigue siendo una prioridad básica. Éste también es un tiempo en el que los padres pasan a otro ritmo, dejan atrás los biberones y entran en una nueva época en la que los niños empezarán a comer y beber de manera más independiente.

Menos grasas para los pequenosLa época en la que los niños suelen empezar a andar, especialmente entre los 12-24 meses, es un momento de transición, en el que empiezan a aprender a comer alimentos sólidos y a aceptar nuevos sabores y texturas. La leche materna o artificial le proporcionó a su hijo una buena nutrición en la edad de la lactancia, pero ahora es el momento de que los pequeños comiencen a comer lo que necesitan a través de alimentos variados.

¿Cuánta comida necesitan?

Dependiendo de la edad, el peso y el grado de actividad, los niños pequeños necesitan entre 1.000 y 1.400 calorías por día. Consulte la tabla que encontrará más abajo para tener una idea de cuánto debería comer su hijo y qué tipo de alimentos pueden cubrir sus necesidades.

Utilice la tabla como orientación, pero confíe en su juicio y en las señales que vea en su hijo para saber si está satisfecho y recibiendo la nutrición adecuada. Las guías de nutrición se basan en valores promedio, así que no se preocupe si no consigue cada día ajustarse a todas las recomendaciones; trate simplemente de que la alimentación de su hijo le proporcione una amplia variedad de nutrientes.

Las cantidades que se presentan aquí se basan en la Pirámide Nutricional para niños de entre 2 y 3 años. Para niños de entre 12 y 24 meses, estas recomendaciones pueden servir como orientación, pero a esta edad la dieta de los pequeños aún está atravesando un período de transición.

Consulte a su pediatra sobre las peculiaridades de su hijo. Los niños más pequeños pueden no comer tanto, al menos al principio. Cuando se da un intervalo de cantidades, la cantidad más elevada se aplica a los niños mayores, de mayor peso o más activos y que necesitan más calorías.

Grupo de alimentos Cantidad diaria para niños de 2 años de edad Cantidad diaria para niños de 3 años de edad Consejos para calcular las raciones
Cereales 3 onzas (85 g), la mitad de cereales integrales 4-5 onzas (113,4-141,7 g), la mitad de cereales integrales Un onza (28,3 g) equivale a: 1 rodaja de pan, 1 taza de  cereales listos para comer, o 1/2 taza de arroz, pasta o cereales cocidos.
Verduras 1 taza 11/2 tazas Use tazas de medidas para ajustar las cantidades. Para evitar que se atragante, utilice vegetales blandos, cortados en trocitos y bien cocidos.
Fruta 1 taza 1-11/2 tazas Utilice tazas de medidas para ajustar las cantidades. Un plátano de de  8 a 9 pulgadas (20,3 a 22,9 cm) equivale a 1 taza.
Lácteos 2 taza 2 tazas Una taza equivale a: 1 taza de leche o yogur, 11/2 onza (28,3 g) de queso natural o 2  onzas (56,7 g) de queso procesado.
Carne, pescado y legumbres 2 onzas (56,7 g) 3-4 onzas (85-113,4 g) Una onza (28,3 g) equivale a: 1 onza de carne, pollo o pescado, 1/4 taza de legumbres cocidas, 1 huevo.

Cuestiones relacionadas con los lácteos

La leche es una parte importante de la dieta de los niños pequeños, que proporciona calcio y vitamina D para ayudar a que se formen huesos fuertes. Los niños deberían tomar diariamente unos 500 mg de calcio y 400 UI (unidades internacionales) de vitamina D (que ayuda a la absorción del calcio).

Las necesidades de calcio son fáciles de satisfacer si su hijo toma las dos raciones recomendadas de productos lácteos cada día, pero estas cantidades proporcionan sólo la mitad de los requisitos de vitamina D. La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda que se tomen suplementos de vitamina D de 400 UI por día si un niño bebe menos de un litro (unas 4 tazas) de leche al día.

En general, los niños de 12 a 24 meses deberían beber leche entera para que les proporcione la grasa que necesitan para crecer y desarrollar su cerebro de manera normal. La leche con contenido reducido en grasa (2%) puede darse en caso de riesgo por sobrepeso u obesidad, o si en la familia existen antecedentes de obesidad, colesterol elevado o enfermedad cardíaca. A la edad de 2 años, la mayoría de los niños pueden pasar a tomar leche con bajo contenido en grasa (1%) o sin grasa. Su médico le ayudará a decidir que tipo de leche debe dar a su pequeño.

Algunos niños rechazan inicialmente la leche de vaca porque el sabor no se parece al de la leche materna o artificial. Si su hijo tiene como mínimo 12 meses y tiene este problema, mezcle la leche de vaca con un poco de leche materna o artificial. Poco a poco vaya ajustando la mezcla a medida que pasa el tiempo hasta darle leche de vaca 100%.

A algunos niños no les gusta la leche o son incapaces de tomar productos lácteos. Explore otras fuentes de calcio, como los cereales enriquecidos, las bebidas de soja enriquecidas con calcio, el brócoli y el zumo de naranja enriquecido con calcio.

Cubrir las necesidades de hierro

Los niños pequeños deberían tomar 7 miligramos de hierro al día. Después de los 12 meses de edad, existe el riesgo de una deficiencia de hierro debido a que ya no toman leche artificial enriquecida con hierro y puede que no estén tomando cereales infantiles enriquecidos con hierro o suficientes alimentos de otro tipo que contengan hierro para compensar la diferencia.

La leche de vaca tiene un contenido bajo en hierro. Beber mucha leche de vaca puede también conllevar el riesgo de que un niño desarrolle una deficiencia de hierro. Los niños que beben mucha leche de vaca pueden tener menos hambre y por ello una menor probabilidad de comer otros alimentos ricos en hierro. La leche reduce la absorción del hierro y puede también irritar la pared del intestino, provocando pequeñas pérdidas de sangre y una pérdida de hierro a través de las heces.

La deficiencia de hierro puede afectar al crecimiento y dar lugar a problemas de aprendizaje y comportamiento. Y puede derivar en anemia (una cantidad inferior a la normal de los glóbulos rojos de la sangre). El hierro es necesario para formar los glóbulos rojos, que son los que encargados de transportar el oxígeno a todo el cuerpo. Sin suficiente hierro y glóbulos rojos, los tejidos y los órganos del cuerpo obtienen menos oxígeno y no funcionan tan bien.

Para ayudar a prevenir la deficiencia de hierro:

  • Limite el consumo de leche de su hijo a 16-24 onzas (453,6-680,3 g) al día.
  • Déle más alimentos ricos en hierro (carne, pollo, pescado, cereales enriquecidos con hierro, legumbres, tofu).
  • Cuando le dé alimentos ricos en hierro, incluya otros que contengan vitamina C (tomates, brócoli, naranjas y fresas) que pueden mejorar la absorción de hierro del cuerpo.
  • Continúe alimentándolo con cereales enriquecidos con hierro hasta que su hijo tenga 18-24 meses de edad.

Hable con su pediatra si teme que su hijo pueda no estar tomando una dieta equilibrada. A muchos niños pequeños se les hacen análisis para comprobar si tienen una anemia causada por una deficiencia de hierro, pero nunca le dé a su hijo suplementos de vitaminas o minerales sin antes comentarlo con su pediatra.

Revisado por: Mary L. Gavin, MD
Fecha de revisión: octubre de 2008

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