My Sanford Chart allows you secure online access to your personal health information and your child's health information. It's available anywhere you have internet access. There is no cost to you and registering is quick and simple.

Sign Up for My Sanford Chart
VIH y SIDA

Read this in English

(HIV and AIDS)

Muchas personas (no tan solo los niños, sino también los adultos) no comprenden verdaderamente cómo se relacionan el VIH y el SIDA, a pesar de que siempre escuchan estas dos palabras juntas.

VIH significa virus de la inmunodeficienciahumana. SIDA significa síndrome de inmunodeficiencia adquirida. De hecho, el VIH es el virus que causa la enfermedad del SIDA.

El VIH daña el sistema inmunitario

Las personas que son seropositivas, se han realizado análisis y presentan signos del virus de la inmunodeficiencia humana en su sangre. El VIH destruye parte del sistema inmunitario. Específicamente, afecta a un tipo de glóbulo blanco llamado "linfocito T o célula T". Los linfocitos T son un tipo de células de "defensa" presentes en la sangre que ayudan al cuerpo a combatir todos los tipos de gérmenes y enfermedades.

Una vez que el VIH entra al cuerpo, se acopla al linfocito T y se dirige al interior de esa célula. Una vez que está en el interior, el virus se apodera por completo del linfocito T y lo usa como una fábrica de virus para crear numerosas copias de sí mismo. Los virus recién creados abandonan el linfocito T y continúan infectando y destruyendo otros linfocitos T sanos mientras se multiplican dentro del cuerpo. Después de que el virus invade los linfocitos T, estos ya no pueden combatir las infecciones adecuadamente.

Una persona que está infectada con el virus se denomina "seropositiva". Pero pueden pasar años para que el virus dañe los linfocitos T hasta el punto de que la persona se enferme y desarrolle SIDA. Además, gracias a los nuevos medicamentos existentes, una persona infectada con VIH puede permanecer relativamente saludable y sin síntomas durante muchos años. Sin embargo, estos medicamentos son muy costosos y no están disponibles para todas las personas del mundo.

A pesar de que una persona seropositiva puede sentirse bien, el virus va reproduciéndose y destruyendo los linfocitos T en silencio. Durante este tiempo, la persona sigue siendo contagiosa, es decir que puede transmitir la enfermedad a otras personas.

Cuando el sistema inmunitario de la persona se ha debilitado y el virus ha destruido más linfocitos T de la sangre, la persona ya no puede combatir las infecciones. Es en este momento cuando se enferma seriamente. Un médico le diagnostica SIDA a una persona cuando esta tiene muy pocos linfocitos T y presenta signos de una infección grave.

¿Cuántas personas tienen VIH y SIDA?

Desde que se descubrió el virus hace más de 20 años, millones de personas de todo el mundo se han infectado con VIH. La mayoría son adultos, pero hay niños y adolescentes que también tienen VIH. Actualmente en el mundo, el SIDA continúa siendo una epidemia, es decir que afecta a una gran cantidad de personas y que continúa propagándose rápidamente.

En este momento, aproximadamente 40 millones de personas en el mundo están infectadas con VIH o tienen SIDA. Este cálculo incluye 37 millones de adultos y 2,5 millones de niños. En los Estados Unidos solamente, más de 1 millón de personas viven con VIH.

¿De qué manera se propaga el VIH?

La infección con VIH no es como un resfriado o una gripe. Una persona no se contagia el VIH por abrazar a otra o tomarla de la mano, por compartir el autobús escolar o el aula, ni por visitar la casa de una persona infectada. El VIH se transmite únicamente a través del contacto directo con los líquidos corporales de otra persona, como la sangre. La mayoría de los habitantes de Norteamérica se infectan con VIH por lo siguiente:

  • Tener contacto sexual con una persona que tiene VIH.
  • Compartir agujas o jeringas (utilizadas para inyectarse drogas ilegales) con una persona que tiene VIH.

Otras formas de contagiarse el VIH pueden ocurrir en los siguientes casos:

  • Una mujer embarazada infectada le transmite el virus a su bebé. (Esto se puede evitar tratando a la madre y al niño durante el tiempo cercano al nacimiento). Debido al riesgo que puede tener un bebé si no es tratado, todas las mujeres embarazadas deben hacerse un análisis de VIH.
  • Una persona se realiza una transfusión de un volumen de sangre abundante. Pero actualmente en Norteamérica, toda la sangre que se dona se analiza para descartar el VIH, de manera que el riesgo de contagiarse el VIH es inferior a uno en un millón.

¿Cuáles son los síntomas del VIH y el SIDA?

La mayoría de las personas no siente ninguna diferencia después de haberse infectado con VIH. De hecho, las personas infectadas comúnmente no experimentan síntomas durante años. Algunas personas desarrollan síntomas similares a los de la gripe durante unos días o unas semanas después de haberse infectado, pero estos suelen desaparecer al cabo de unos días.

Una persona seropositiva en algún momento comenzará a sentirse enferma. Es posible que comience a tener los ganglios linfáticos inflamados, pérdida de peso, fiebres intermitentes, diarreas, o que tal vez sienta cansancio sin motivo todo el tiempo. En algún momento, el virus puede infectar todos los órganos del cuerpo, incluido el cerebro, lo que provocará que a la persona le resulte difícil pensar y recordar las cosas.

Cuando el recuento de linfocitos T de una persona es demasiado bajo, el sistema inmunitario está tan débil que se pueden desarrollar numerosas enfermedades e infecciones diferentes provocadas por otros gérmenes. Estas infecciones pueden ser potencialmente mortales. Por ejemplo, las personas con SIDA frecuentemente desarrollan neumonía, lo que provoca mucha tos y dificultades para respirar. Otras infecciones pueden afectar los ojos, los órganos del sistema digestivo, los riñones, los pulmones y el cerebro. Algunas personas desarrollan tipos de cáncer de piel o del sistema inmunitario poco frecuentes.

La mayoría de los niños que tienen VIH lo padecen porque sus madres se infectaron y les transmitieron el virus antes de que nacieran. Los bebés que nacen infectados con VIH no presentan ningún síntoma al principio, pero la evolución del SIDA suele ser más rápida en los bebés que en los adultos. Los médicos deben estar muy atentos en estos casos. Los niños que tienen VIH o SIDA aprenden con mayor lentitud que los niños sanos y tienden a empezar a caminar y a hablar con mayor demora que lo normal.

¿Cómo se diagnostican el VIH y el SIDA?

Una persona puede estar infectada con VIH y ni siquiera saberlo. Por ello, los médicos recomiendan que toda persona que sospeche que pudo haber estado expuesta al virus, se realice un análisis, incluso si la posibilidad de haberse infectado parece mínima. Los médicos analizan la sangre de una persona para saber si está infectada con VIH.

Las personas que son seropositivas deben realizarse más análisis de sangre con bastante frecuencia. El médico deseará controlar cuántos linfocitos T tiene la persona. Mientras más bajo sea el recuento de linfocitos T, más se debilitará el sistema inmunitario y mayor será el riesgo de que una persona se enferme seriamente.

¿Cómo se tratan el VIH y el SIDA?

En este momento, no existe una cura para el VIH ni el SIDA, pero los nuevos medicamentos pueden ayudar a prolongar la vida de las personas. Los científicos también están realizando investigaciones para encontrar vacunas que algún día tal vez puedan ayudar a evitar la infección del VIH, pero esta es una ardua tarea y nadie sabe cuándo estarán disponibles. Depende de cada uno prevenir el SIDA evitando los comportamientos que conducen a una infección con VIH.

¿Se pueden evitar el VIH y el SIDA?

Las personas pueden detener la propagación del VIH al evitar el contacto sexual con personas infectadas y al no compartir agujas ni jeringas.

Los trabajadores de la atención médica (como médicos, enfermeros y odontólogos) ayudan a evitar el contagio del VIH usando guantes de plástico cuando atienden a un paciente. Los hospitales tienen procedimientos estrictos para manipular las muestras de sangre y otros líquidos corporales para evitar que otras personas entren en contacto con el VIH.

Cómo vivir con VIH y SIDA

Los nuevos fármacos hacen posible que las personas que son seropositivas vivan más años sin desarrollar SIDA. Estas pueden trabajar o ir a la escuela, hacer amigos, pasarla bien y hacer la mayoría de las cosas que hacen otras personas. Deberán tomar determinados medicamentos diariamente y consultar a sus médicos con bastante frecuencia, y puede que se enfermen más que otras personas debido a que sus sistemas inmunitarios son más frágiles.

Aunque tal vez luzcan bien, es posible que las personas que son seropositivas a veces se sientan atemorizadas, enojadas, tristes o deprimidas. Pueden temer que las demás personas en el trabajo o la escuela se enteren y comiencen a tratarlas de manera diferente. Es importante que todos recordemos que el contacto social habitual, como almorzar o practicar juegos, con personas que tienen HIV positivo no implica ningún riesgo de infección.

Si una infección con VIH empeora o evoluciona a la enfermedad llamada "SIDA", la vida cambiará realmente. Es posible que la persona necesite pasar mucho tiempo en la cama o en el hospital debido a la gravedad de la enfermedad. Posiblemente sienta mucho cansancio o debilidad la mayor parte del tiempo. Tal vez también baje de peso.

Esperanza para un futuro sin VIH

Tal vez algún día, con el paso del tiempo y las investigaciones que se están realizando, se encuentre una cura para la infección por VIH y el SIDA deje de existir. Hasta que eso suceda, lo más inteligente que se puede hacer es informarse y no exponerse al riesgo.

Si tienes más dudas sobre cuestiones relacionadas con el VIH o el SIDA, habla con un adulto en quien confíes, como tu madre o tu padre, un médico, un enfermero de la escuela o un consejero. No cuentes solamente con tus amigos para obtener información sobre el VIH y el SIDA porque puede que no sepan todas las respuestas correctas.

Revisado por: Cecilia DiPentima, MD
Fecha de la revisión: octubre de 2007

Kids Health

Note: All information is for educational purposes only. For specific medical advice, diagnoses, and treatment, consult your doctor.

© 1995-2014 The Nemours Foundation/KidsHealth. All rights reserved.