Otitis externa

(Swimmer's Ear)

La fiesta en la piscina estuvo muy divertida. Ryan y sus amigos comieron pizza, escucharon música y por supuesto, pasaron mucho tiempo en el agua. Pero lo que pasó después de la fiesta no fue tan divertido. Dos noches después, Ryan se levantó con un dolor muy agudo en su oído – ¡le dolía mucho! El recordó haber tenido infecciones de oído cuando era pequeño, pero esta vez el dolor era diferente. Su oído le dolía tanto, incluso al tocarlo, que ni siquiera podía recostar su cabeza en su almohada. Comenzó a preguntarse si el dolor tendría algo que ver con el agua que se había quedado en su oído después de nadar.

Ryan tenia razón —el tenía un tipo de infección de oído generalmente conocida como “oído de nadador”. Continúa leyendo para aprender consejos y datos para prevenir esta condición.

¿Qué es la otitis externa?

La terminología médica para el “oído de nadador” es otitis externa. El oído de nadador es una infección en el canal del oído (la apertura en forma de tubo que transmite los sonidos desde el exterior hasta el tímpano) que puede ser causada por diferentes tipos de bacteria o de hongos. Generalmente se desarrolla en la adolescencia y en los adultos jóvenes cuyos oídos están expuestos a humedad persistente y excesiva.

Las personas que desarrollan otitis externa generalmente han buceado o nadado durante largos períodos de tiempo, especialmente en lagos, ríos o estancos contaminados (aunque algunas veces algo tan simple como el agua proveniente de la ducha puede ocasionarlo). Esto puede introducir bacteria infecciosa dentro del canal auditivo. Nadar en agua con cloro también puede causar otitis externa debido a que el agua con cloro puede facilitar la penetración de bacteria u hongos en el canal del oído. La otitis externa ocurre frecuentemente en climas cálidos y durante los meses de verano— cuando hay más personas participando en más actividades.

Las personas que no nadan también pueden desarrollar otitis externa debido a que se rascan el canal de sus oídos cuando tratan de limpiarlos. Esto es especialmente cierto cuando utilizan utensilios como los bastoncitos de algodón u objetos que son peligrosamente puntiagudos como los ganchitos para sujetar el cabello o los imperdibles. Algunas veces, en las personas con una infección del oído medio (otitis media), esto puede resultar en que el pus llegue al canal del oído a través de un orificio en el tímpano haciendo posible que se desarrolle la otitis externa.

¿Cuáles son las señales y los síntomas de la otitis externa?

El síntoma principal de la otitis externa es un dolor severo en el oído que empeora cuando el lóbulo del oído, o la parte exterior del oído, es presionada hacia adentro o hacia fuera. Algunas veces el oído externo se torna rojo o hinchado y los ganglios linfáticos alrededor del oído puede que también se hinchen y aumenten su tamaño. También puede que exista una secreción verdosa-amarillenta debido a la formación de pus en la entrada del oído. Puede ser difícil escuchar con el oído afectado si la hinchazón o el pus comienza a obstaculizar el paso del sonido en el oído. Una fiebre leve puede acompañar a la otitis externa.

No existe una medida para decir cuánto tarda la otitis en desarrollarse, pero el dolor en el oído generalmente aparece tras haber nadado o haberse sumergido en agua y continúa incrementando en intensidad durante varias horas al día.

¿Se puede prevenir la otitis externa?

Puede que esta condición tenga prevención aplicando gotas de alcohol ácido después de haber nadado. (No debes aplicar estas gotas si tienes instrumentos como tubos en tu oído o un orificio en el tímpano). También es una buena idea secar tus oídos cuidadosamente con una toalla después de nadar, bañarte o ducharte.

Mantén todos los objetos lejos del canal de tus oídos — incluyendo aplicadotes como los bastoncitos de algodón, imperdibles o incluso tapones de oídos— salvo que te hayan confirmado que puedes usarlos. Evitar nadar en aguas contaminadas también reduce tu riesgo de infección.

¿Cuánto dura este tipo de infección?

Si se trata con medicamentos, la otitis externa generalmente se cura en un plazo de 7 a 10 días, pero probablemente necesitarás mantener el agua lejos del oído infectado durante un largo período de tiempo. El dolor de tu oído puede que incremente durante las 12 o 24 horas después del comienzo del tratamiento. Después de este período, el dolor deberá disminuir.

La otitis externa no es contagiosa, así que no tienes que evitar el contacto con tus amigos si te apetece.

¿Debería llamar a mi doctor?

Debes llamar a tu doctor si padeces uno de los siguientes síntomas:

  • Dolor en un oído con o sin fiebre.
  • Picor persistente en el oído o en el canal del oído.
  • Pérdida o disminución de la audición en un oído o en ambos.
  • Secreción proveniente del oído, especialmente si es espesa, descolorida, con sangre o con un olor desagradable.

Los síntomas anteriormente descritos pueden significar que tengas otitis externa.

¿Cómo se trata la otitis?

Si piensas que tienes otitis externa, debes visitar a tu doctor. Esta es la forma más rápida de aliviar el dolor y prevenir que la infección llegue a otras partes de tu cuerpo.

El tratamiento médico para la otitis externa depende de cuán severos sean la infección y el dolor. En el caso de las infecciones más ligeras, tu doctor puede recetar solamente gotas para los oídos que contengan antibióticos o corticosteroides. Este tratamiento ayudará a combatir la infección y reducirá la hinchazón del canal del oído. En los casos donde se necesite un tratamiento completo, las gotas de los oídos generalmente deben administrarse durante 7 o 10 días.

Si el orificio de entrada de tu oído se ha encogido debido a la hinchazón, tu doctor puede limpiarlo e insertar un algodón para ayudar a que tu tratamiento impregnado con gotas llegue al interior de tu oído. Si tienes una infección severa, tu doctor puede que te recomiende antibióticos orales. Tu doctor puede tomar una muestra de cultivo de la secreción de tu oído para identificar el tipo de germen que está causando la infección.

¿Qué puedo hacer para sentirme mejor?

Coloca una compresa templada de tejido de algodón o una compresa caliente sobre tu oído para aliviar el dolor. También puedes tomar medicamentos como acetaminofeno o ibuprofeno.

En casa, sigue las instrucciones de tu doctor aplicando las gotas recetadas y antibióticos, si te los han recetado (es importante que no dejes de tomarlos incluso si te sientes mejor, es importante tomar la dosis completa). Para evitar contaminar el oído infectado, tu doctor probablemente te recomendará evitar que tu cabeza entre en contacto con el agua durante varios días o semanas— ¡incluso cuando te duches o te laves la cabeza! Esto puede ser difícil, pero tu doctor te puede dar sugerencias sobre cómo hacerlo, por ejemplo, utilizar un gorro de baño o tapones de algodón para los oídos recubiertos de vaselina (petroleum jelly) los cuales deberás remover de tus oídos una vez que te hayas bañado.

Si tu dolor de oídos no disminuye tomando medicinas que puedes comprar en la farmacia, tu doctor puede recetar un medicamento para eliminar el dolor. Tomarás este medicamento durante un breve período de tiempo — hasta que las gotas para los oídos o los antibióticos comiencen a surtir efecto.

Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de revisión: agosto de 2009

Kids Health

Note: All information is for educational purposes only. For specific medical advice, diagnoses, and treatment, consult your doctor.

© 1995-2014 The Nemours Foundation/KidsHealth. All rights reserved.