Cuidar de su nieto

(Taking Care of Your Grandchildren)

Cuando le dejen al cuidado de su nieto —sea durante unas pocas horas o durante varios días— probablemente usted estará deseoso de dar un buen uso a su extensa experiencia como padre al cuidado de sus propios hijos.

Pero tal vez haya algunos principios básicos sobre el cuidado infantil que necesite refrescar. Aunque es cierto que usted crió hijos sanos en un ambiente seguro, en los últimos años se ha investigado mucho sobre la seguridad infantil. Los organismos gubernamentales y las autoridades médicas —como la Academia Americana de Pediatría (AAP)— han desarrollado multitud de requisitos, recomendaciones y leyes sobre seguridad para proteger la salud y el bienestar de los niños y evitar que se lastimen. Consecuentemente, se han desarrollado muchos productos nuevos que facilitan, tanto desde el punto de vista práctico como desde el económico, el cumplimiento de los nuevos requisitos de seguridad a padres y abuelos.

Independientemente de que cuide de su nieto en su propia casa o en la del pequeño, los siguientes consejos contribuirán a convertir la experiencia en algo divertido —y sin incidentes — para todos.

Lavarse las manos

Está ampliamente aceptado que lavarse bien las manos —sobre todo después de usar el váter y antes de preparar la comida o de comer— es una de las principales formas de evitar el contagio de cualquier enfermedad, desde la gripe hasta la diarrea. Para eliminar los gérmenes nocivos, mójese las manos con agua caliente, luego fróteselas con jabón durante por lo menos 15 segundos (durante el tiempo que dura la canción “Cumpleaños feliz”) y luego enjuaguesecas bien. En los lavabos públicos, séquese las manos con una toallita desechable, y utilice la misma toallita para cerrar el grifo. Enseñe a su nieto este hábito fundamental para contribuir a la buena salud de toda la familia. Si le cuesta convencer a su nieto de que se lave las manos, pruebe comprar jabones de colores llamativos, formas divertidas o olores agradables. O pídale que cante su canción favorita mientras se lava las manos.

Medicamentos

Sepa qué medicamentos puede y no puede darle a su nieto en caso de enfermedad. Si tiene alguna duda, llame al pediatra del niño antes de administrarle ninguna medicación de venta sin receta médica. Asimismo, nunca se deben dar aspirinas a los niños de 12 años de edad o más pequeños, puesto que la aspirina esta vinculada con el síndrome de Reye, una enfermedad grave que cursa con náuseas, vómitos y cambios de conducta y que suele requerir tratamiento hospitalario. Asimismo, nunca dé a un niño ningún medicamento que haya sido recetado para otra persona, se trate de un adulto o de un niño. Incluso en el caso de que dos personas tengan la misma enfermedad, pueden necesitar fármacos diferentes a dosis diferentes.

Dormir

Los lactantes de menos de un año deben colocarse boca arriba, es decir, apoyados sobre la espalda, para dormir a fin de reducir el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Los lactantes no deben dormir sobre el estómago ni de lado. Los bebés deben dormir en una cuna o moisés provisto de un colchón firme y estable, sin ropa de cama almohadillada, peluches u otros objetos blandos. La ropa de cama, como las mantas y sábanas, deben meterse debajo del colchón para evitar que cubran la cara del bebé. (Para más información, remítase al apartado sobre Cunas que figura más adelante.)

Otras formas de reducir el riego de SMSL incluyen:

  • Mantenga una temperatura agradable en la habitación donde duerma el bebé y evite abrigarlo demasiado.
  • Déle un chupete a la hora la siesta y por las noches, pero, si lo rechaza, no le fuerce a aceptarlo.
  • Si se le sale el chupete de la boca mientras duerme, no vuelva a introducírselo en la boca.
  • No exponga al bebé al humo del tabaco.

    Además, los bebés que duermen en la misma habitación (pero no en la misma cama) que sus madres tienen menor riesgo de SMSL. Considere la posibilidad de tener la cuna o el moisés del bebé en la habitación donde duerme usted o los padres del bebé.

Televisión, ordenadores y videoconsolas

Los niños menores de 2 años no deberían pasar ni un minuto delante de una pantalla, sea la de un televisor, viendo programas de televisión, vídeos o DVD, o la de un ordenador. Cumplidos 2 años, los niños no deberían pasarse más de 1 a 2 horas al día viendo programas de calidad. Dé a elegir a su nieto entre diversas actividades recreativas alternativas la televisión, vídeos o navegar por Internet. El televisor se debería apagar durante las comidas y la hora de los deberes, y usted puede dar un buen ejemplo a su nieto limitando el tiempo que ve la televisión. Para decidir qué programas son adecuadas para su nieto, fíjese en las recomendaciones sobre categorías de edad que aparecen en algunos programas de televisión y videojuegos (generalmente se muestran brevemente en la pantalla al principio del programa).

Vacunas

Las vacunas son una de las principales formas de mantener sanos a los niños y a todo el mundo que esté a su alrededor. Averigüe si su nieto tiene el calendario de vacunaciones al día. Asimismo, es importante que los abuelos se pongan cada año la vacuna antigripal. Toda persona que padezca una enfermedad crónica, como la diabetes o una cardiopatía, o que tenga 65 años o más se considera población de riesgo y debería revacunarse contra la gripe cada año. La vacuna antigripal también se recomienda a cualquier adulto que tenga entre 50 y 64 años. Esta vacunas se suele administrar entre septiembre y mediados de noviembre, aunque puede aplicarse durante toda la estación de la gripe.

Sillas de seguridad para el coche

Cuando viajan en automóvil, tanto los bebés como los niños deben ir sentados en sillitas u otros dispositivos de seguridad que cumplan los requisitos de seguridad y que estén homologados. Todos los niños menores de 12 años deben ir en los asientos traseros del coche con el dispositivo de seguridad adecuado para su peso y edad. Los bebés deben ir en sillitas orientadas en el sentido contrario al de la marcha hasta que cumplan 1 año y pesen 9 kg. Los niños de entre 1 y 4 años que pesen entre 9 y 18 kg. deben ir en una sillita de seguridad homologada orientada en el sentido de la marcha. Los niños de entre 4 y 8 años que pesen más de 18 kg. deben ir en un asiento elevador homologado provisto de cinturón de seguridad hasta que midan 145 cm de estatura.

Los 50 estados de EE.UU. y el distrito de Columbia tienen leyes sobre las sillas de seguridad, y más de la mitad de estados también las tienen sobre los asientos elevadores. Infórmese en su ayuntamiento o en la delegación de tráfico sobre las leyes que regulan la seguridad en el coche en su estado. Aunque en su estado no sea obligatorio que los niños mayores viajen en asientos elevadores, anteponga la seguridad a todo lo demás cuando viaje con su nieto. Siga a pie de la letra las instrucciones de montaje y las recomendaciones de uso del fabricante de la silla de seguridad o asiento elevador y no sobrepase los límites de peso.

Cunas

Utilice un colchón firme y estable. Para evitar posibles accidentes, saque de al cuna los objetos blandos y la ropa de cama almohadillada y holgada, incluyendo almohadas, colchas, edredones, peluches, etc. Todas las cunas fabricadas en EE.UU. desde 1974 cumplen los requisitos de seguridad estipulados, incluyendo el hecho de que las barras de las barandillas laterales no disten entre sí más de 6 cm. para que los bebés no puedan introducir la cabeza entre ellas. Una cuna que lleva varias generaciones en la familia puede no ser adecuada o segura —las cunas fabricadas antes de 1974 pueden contener pintura que lleve plomo, tener las barras demasiado separadas entre sí o conllevar otros riesgos para la seguridad y la salud del bebé. Antes de utilizar ninguna cuna, compruebe las barandillas laterales para ver si están correctamente montadas y que los mecanismos de cierre cierran correctamente y están bien trabados. Extraiga cualquier móvil que cuelgue sobre la cuna cuando el bebé cumpla 5 meses o sea capaz de ponerse a gatas, y extraiga también los protectores almohadillados de la cuna, en caso de que los haya, en cuanto el bebé aprenda a ponerse de pie.

Juguetes

Las directrices publicadas por la Consumer Products Safety Commission (CPSC) de EE.UU. le pueden ayudar a saber qué juguetes son adecuados para la edad de su nieto. Tal vez le parezca que, puesto que su nieto parece maduro, puede manipular un juguete que está pensado para niños mayores. Pero eso no es una buena idea, ya que las recomendaciones sobre la edad a la que son aconsejables los distintos juguetes se basan tanto en criterios de madurez evolutiva como en criterios de seguridad. Cuando le compre algún juguete a su nieto, seleccione juguetes resistentes y bien fabricados, que no conlleven riesgos de atragantamiento. Las cunas, juguetes y demás indumentaria que tal vez utilizó con sus hijos puede tener un gran valor sentimental para usted, pero probablemente no será la opción más segura para su nieto.

Andadores

Los pediatras desaconsejan taxativamente el uso de andadores —unos dispositivos provistos de un armazón con ruedas y un asiento suspendido que permiten que los bebés se impulsen hacia delante utilizando los pies. Los andadores no permiten que los bebés aprendan a andar antes de lo que andarían sin utilizar un andador y se asocian a mayor riesgo de lesiones, sobre todo asociadas a caídas escaleras abajo, que pueden provocar graves traumatismos craneoencefálicos. Los andadores también permiten acceder a objetos peligrosos que normalmente están fuera del alcance de un bebé de la misma edad y no proporcionan al bebé las experiencias necesarias de incorporarse, ponerse de pie, arrastrarse o gatear, que son los cimientos sobre los que se asientan los movimientos ulteriores. Los andadores estáticos son una alternativa más segura, pero, de todos modos, limite la cantidad de tiempo que su nieto pasa en ellos.

Cascos

Los cascos pueden salvarle la vida a un niño, al prevenir traumatismos craneoencefálicos graves, de modo que asegúrese de que su nieto lleva siempre uno puesto cuando monte en triciclo o bicicleta. Muchos estados y ayuntamientos de EE.UU. han promulgado leyes en los últimos años sobre la obligatoriedad del uso de casco entre la población infantil cuando se monta en bici. Afortunadamente, tanto los colores como los estilos de los cascos que se fabrican en la actualidad suelen ser del agrado de los niños, de modo que hoy en día no cuesta tanto convencer a un niño de que se ponga el casco como en el pasado. Asegúrese de que el casco que lleva su nieto es de su talla. Sea un buen modelo de rol (y protéjase la cabeza) llevando casco también usted. También se debe llevar casco en deportes como el patinaje y el monopatín. La AAP recomienda que los niños deben llevar siempre casco y protectores en muñecas, codos y rodillas para practicar este tipo de deportes.

Riesgo de asfixia por estrangulamiento

Los bebés y los niños pequeños se pueden asfixiar al engancharse el cuello en las cosas más inesperadas —como cuerdas de cortina o cordones de la ropa de vestir, y algunos accesorios y piezas del mobiliario infantil pueden ser peligrosos. Reduzca el riesgo de asfixia por estrangulamiento no poniéndole a su nieto, colgantes o tiras para gorras en el cuello y evitando vestirlo con ropa que lleve cordeles o cordones, que podrían engancharse en muebles, juguetes o instalaciones recreativas. Y, por práctico que le pueda parecer, no ate un chupete al cuello de su nieto o a alguna de sus piezas de ropa. Recoja y ate bien las cuerdas de persianas y cortinas para que no estén al alcance de su nieto, y evite tener cables de teléfono que cuelgan hasta el suelo. A pesar de que los móviles que cuelgan sobre la cuna pueden ser un interesante estímulo visual para un bebé, deberían retirarse de la cuna cuando el bebé tenga unos 5 meses de edad o en cuanto sea capaz de ponerse a gatas. Asegúrese de instalar verjas de seguridad para que su nieto no pueda acceder a lugares peligrosos, pero no utilice modelos antiguos tipo acordeón, puesto que, al plegarse, podrían apresar la cabeza del pequeño.

Riesgo de asfixia por atragantamiento

Llevarse cosas a la boca es una de las formas que tienen los bebés y los niños pequeños de explorar el mundo. Pero ciertos alimentos, juguetes y otros objetos de tamaño reducido en los que los adultos a penas nos fijamos pueden obturar fácilmente las estrechas vías respiratorias de un niño pequeño o un bebé. Entre los objetos que más frecuentemente pueden representar un riesgo de asfixia por atragantamiento en niños de menos de 4 años, cabe señalar alimentos como los cacahuetes, las palomitas de maíz, las zanahorias y otras hortalizas crudas, frutas de consistencia dura, como uvas o cerezas enteras, o los caramelos duros. Esté especialmente alerta a los pequeños objetos de plástico que suelen expender las máquinas expendedoras automáticas o a partes y piezas pequeñas de los juguetes de los hermanos mayores del niño, como las muñecas Barbie o los juegos de construcción como el Lego. Esté especialmente pendiente durante las fiestas o celebraciones para adultos, en que los frutos secos y otros alimentos pueden resultar fácilmente accesibles a las manos de su nieto. Recoja y limpie rápidamente y con cuidado la habitación después de cada celebración, e inspeccione bien el suelo en busca de pequeños fragmentos de alimentos con los que su nieto se podría atragantar. Asegúrese de que los pequeños imanes de la nevera y otros objetos de tamaño reducido están fuera del alcance de su nieto.

Poner la casa a prueba de niños

La atenta supervisión es siempre la mejor forma de garantizar la seguridad de su nieto. Pero también es una buena idea poner su casa a prueba de niños. Inspeccione su casa en busca de cualquier cosa que pudiera representar un riesgo para un niño pequeño, incluyendo herramientas, cuchillos y objetos con los que se podría atragantar. Durante la etapa de la lactancia y la primera infancia, todos los enchufes y tomas de corriente deben estar protegidos con clavijas de seguridad (unas piezas de plástico que se insertan en los orificios de las tomas de corriente para evitar posibles electrocuciones). Y no se olvide de colocar pestillos o cierres de seguridad en los armarios y cajones de la cocina y del cuarto de baño. Adquiera artículos se seguridad que sean fáciles de instalar y de utilizar por un adulto, pero que sean lo bastante resistentes para soportar los estirones, empujones y golpes de un niño. Los pestillos y cierres de seguridad supuestamente a prueba de niños no siempre son infalibles, de modo que asegúrese de guardar las medicinas, productos de limpieza y otras sustancias peligrosas bajo llave y fuera del alcance de los niños. Considere la posibilidad de colocar protectores en los pomos de las puertas o cerrojos para impedir que su nieto entre solo en lugares que entrañan riesgos, como los lavabos o piscinas. Los productos para poner la casa a prueba de niños se suelen vender en grandes almacenes, ferreterías y tiendas especializadas.

Exposición al plomo

Es muy importante que usted haga cuanto pueda para reducir la exposición de su nieto al plomo, sobre todo si el pequeño todavía no ha cumplido los 3 años. El plomo, que se encuentra en la pintura, el suelo y otras partes del entorno doméstico, se ha relacionado con problemas físicos y de comportamiento. A pesar de que el gobierno de los EE.UU. prohibió la pintura y la gasolina que contenía plomo en la década de 1970, muchas casas construidas y/o decoradas con anterioridad a esa fecha, así como juguetes, cunas e incluso muebles, están pintados con pintura que contiene plomo, puesto que se pintaron antes de la prohibición. Si usted vive en una casa antigua, es bastante probable que en el pasado se pintara con alguna pintura que contenía plomo. Para minimizar la exposición a los desconchados de pintura, utilice un paño húmedo para limpiar los alféizares de puertas y ventanas y las paredes, y controle atentamente las humedades y fugas de agua que se produzcan en su casa, que podrían provocar desconchados de pintura en techos y paredes. Si está haciendo reformas importantes en su casa, limite al máximo la exposición de su nieto a las obras. Asegúrese de que su nieto se lava las manos antes de comer, después de jugar en el exterior y antes de acostarse. El pediatra de su hijo o la sede local del departamento de sanidad podrá darle más consejos.

Muebles viejos

Cuando su nieto pase uno o varios días en su casa, no utilice cunas viejas u otros muebles o accesorios viejos para bebés que utilizó con su hijo o hijos hace muchos años. Aunque esos artículos desempeñaron adecuadamente su función y probablemente tendrán un innegable valor afectivo para usted, es posible que no cumplan los requisitos de seguridad actuales o que estén desgatados y/o pintados con pintura que contenga plomo. Los accesorios de su nieto deben estar en buenas condiciones y cumplir los requisitos de seguridad actuales.

Seguridad en Internet

Internet es una gran fuente de información, y es posible que su nieto le sorprenda con su habilidad para navegar con el ratón o para utilizar buscadores de Internet. Con los avances tecnológicos que han tenido lugar, la tecnología se ha convertido en una parte integrante de la escolarización y la vida de los niños actuales. Pero es importante reducir los riesgos a los que se puede exponer un niño navegando por Internet. Existen herramientas informáticas que permiten restringir el acceso a material para adultos y proteger a los niños de los depredadores cibernéticos. Muchos servidores de Internet ofrecen opciones de control paterno para bloquear el acceso a determinados materiales. Los programas que instale en el ordenador también pueden ayudar a bloquear el acceso a ciertos sitios de Internet a partir de una "lista prohibida" creada por el servidor. Los programas de filtrado pueden bloquear las páginas de Internet de publicidad que se abren automáticamente e impedir que la información personal de su nieto sea enviada por Internet. También es sensato crear un nombre de usuario que no coincida con el de su nito a fin de proteger su identidad real. Y plantéese la posibilidad de añadir unas normas sobre el uso del ordenador, tales como: no des nunca tu nombre o dirección por Internet y no hagas clic en las ventanas de publicidad que aparecen automáticamente mientras navegas por Internet o en las ofertas sobre compras online.

Información en caso de emergencia

Esté preparado por si tuviera que llevar a su nieto al pediatra o al hospital. Es importante que conozca el historial médico de su nieto, incluyendo las alergias que padezca o la medicación que esté tomando. Asimismo, tenga a mano la cartilla sanitaria y los documentos sobre la póliza sanitaria de su nieto, en caso de que tenga una, y la autorización escrita de sus padres para solicitar atención médica para su nieto.

Números de teléfono que debería saberse de memoria o tener a mano:

  • El del servicio de información toxicológica: 1-800-222-1222.en EE.UU. y el 91-562-0420 en España. En caso de urgencia por intoxicación, llame a la sede local de este servicio.
  • El de la policía y el servicio de ambulancias: si su nieto sufre una pérdida de conciencia o deja de respirar, llame al 911 o al número de teléfono de urgencias de su localidad.
  • El del pediatra de su nieto.
  • Los del trabajo de los padres del niño y los de sus móviles.

Habiendo criado y educado a unos hijos sanos en un ambiente seguro, ahora le ha llegado el momento de disfrutar de su papel como abuelo o abuela. Si respeta el papel de padre que desempeña su hijo o hija y los consejos del pediatra del niño, los ratos que pase con su nieto y el conjunto de la experiencia de ser abuelo le resultarán mucho más llevaderos y satisfactorios.

Revisado por: Steven Dowshen, MD
Fecha de la revisión: mayo de 2009

Kids Health

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